Para
los que pasamos los 30 años de edad, nos acordamos con mucha
nostalgia, los viajes que hacíamos en tren de Limón a San José
y a otras zonas de la provincia, y aunque el recorrido hacia San
José duraba unas 6 horas, lo anterior no era inconveniente, para
ir disfrutando del paisaje, pasar cerca de la costa, puentes, túneles,
lugares donde se conocía diferentes personas y costumbres
distintas a las nuestras, siendo en ese tiempo un paseo
inolvidable. Estando en la estación, la cual quedaba cerca del
Parque Vargas, era común escuchar a la gente preguntar, a que
hora viene el “Pachuco”, este termino que se le daba al tren
que venía de San José, nunca supe porque razón se lo dieron,
que aunque no tiene un significado positivo, se identificaba al
tren con cariño, a la vez era costumbre y familiar escuchar la
pitoreta del tren a lo lejos y al pasar por cualquier lugar, el
saludo obligatorio de los pasajeros con el resto de personas que
veían el paso del mismo.
El
servicio de tren dentro de en mis raíces como Limonense,
representó mucho, ya que mi Bisabuelo Claudio Jones Marishall y
mi Abuelo Claudio Jones Vargas , el primero nacido en
Jamaica, los cuales trabajaron como mecánicos de tren casi toda
su vida en la Notherm, aquel Taller inmenso, cuya entrada
principal quedaba a la par de la entrada a Barrio Roosevelth y que
tenía otra entrada para los empleados, que quedaba contiguo al
antiguo Coopenor (Hoy Coopecojap R.L.)
Algo
que caracterizaba a la Notherm, era la fuerte sirena que se
escuchaba en el Centro de Limón, que indicaba cuando era las
12.00pm ó se utilizaba para avisar sobre un incendio ó si
fuera necesario cualquier desastre natural que pudiera afectar al
centro de Limón, además me acuerdo que entre las travesuras que
teníamos cuando niños, era ingresar a la Notherm, de cualquier
forma y montarnos en los vagones de pasajeros y jugar como si se
estuviera viajando ó jugar fútbol en una cancha pequeña que
quedaba dentro del Taller cerca de los baños. Sin embargo, a los
muchos años después, el servicio de tren para pasajeros dejo de
funcionar, por culpa de los anteriores gobiernos, que dejaron
morir el ferrocarril, quitándole a Limón la posibilidad de tener
más ingreso de Turismo y desarrollo en toda la provincia, a la
vez su eliminación se llevo nuestros recuerdos, vivencias y
nuestra forma de ser, sin embargo nunca morirá en nuestra memoria,
aquellos tiempos dichosos que lamentablemente las nuevas
generaciones no conocen y nunca disfrutaran.